Hay que responder a los cuestionamientos contra Gaza. Algunos escritores han dicho que mientras en Israel existen palestinos en el parlamento, en el de Palestina no hay judíos –llamémoslos así para evitar otras discusiones–, lo cual indica que en Israel hay democracia y en Palestina no la hay. Pero fingen ignorar que en Palestina casi no hay judíos. El escollo es que en la Palestinía –como se dice en árabe— un grupo fundamentalista islámico ganó las elecciones, mientras que –naturalmente– el partido laico, Fatah, las perdió. Esta situación haría condenable el voto palestino y, al mismo tiempo, haría legítimo el voto israelí, aunque no se explica por qué.El Estado de Israel es hebreo porque lo dice su propia ley fundamental. Los laicos israelíes pueden ser mayoría pero tienen, de todas formas, un lazo de unión en la religión hebrea, lo que no es de suyo condenable, como tampoco puede serlo el hecho cierto de que la mayoría de los palestinos son musulmanes.
El problema no es religioso. El problema es la dominación de un grupo sobre otro. Los israelíes tienen todo el derecho de ser un pueblo pero los palestinos también lo tienen. Este es el problema de fondo, más allá de Jehová y de Alá, de Moisés y de Mahoma. Los palestinos –musulmanes, cristianos y ateos– tienen el derecho a su autodeterminación, la cual ha sido negada reiteradamente por Israel. Según la ONU deberían existir dos Estados: Israel y Palestina, pero sólo existe uno, Israel. Este es un problema, más allá de Hamas y Fatah.
Dicen los que no saben y los que sí saben pero mienten que los ataques de Hamas son contra todos los israelíes mientras que las víctimas civiles de los ataques de Israel son por error. Pues bien, los errores son mayores que los aciertos: hay más civiles que militares muertos y heridos bajo el fuego israelí en Gaza, lo que demuestra la mentira. Los niños destrozados ahí están, ¿por error? Son demasiados para una idiotez.
Es verdad que Hamas bombardea asentamientos llamados judíos, pero el problema inicial no estriba en el bombardeo sino en la existencia ilegal de tales asentamientos. Los territorios ocupados no pueden ser considerados bajo la soberanía del Estado de Israel. ¿La resistencia en Europa a la ocupación nazi era ilegítima, ilegal, fundamentalista, odiosa, criminal?
El pueblo palestino existe a pesar de los articulistas que culpan a Hamas del sufrimiento de ese mismo pueblo. Antes de que se fundara Hamas las cosas no eran diferentes sino tal vez peores. Como ignoran la historia y en realidad no reconocen al pueblo de Palestina y su derecho a la autodeterminación, tales escritores atacan el fundamentalismo de Hamas como si de esa forma se pudiera resolver el problema del oriente cercano.
¿Se acuerdan de la OLP? Se decía que todos sus integrantes eran terroristas. Hoy, la Autoridad Nacional Palestina tiene una línea diferente a la que asumió en su fundación la OLP. Un poco de poder y algunos dólares sumió a Fatah en la corrupción, mientras Hamas, nuevo partido, le ganó las elecciones parlamentarias, lo cual no está bien ni está mal sino que realmente así ocurrió. Gaza ya era una ciudad sitiada por Israel y Egipto desde antes de las elecciones y, ahora, sigue igual pero, además, bajo el fuego directo de Israel, como lo fue en otras muchas ocasiones cuando existía la administración y liderazgo del héroe nacional palestino Arafat.
El problema no es la religión, como piensan los ignorantes de la historia y de la vida real, sino unas relaciones de dominación que no pueden ser aceptadas por quienes no están de acuerdo con tal brutalidad.
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