Siempre se habla de la incapacidad de algunas mujeres para disfrutar del sexo o lograr el orgasmo, pero qué pasa con las que se consideran más sexuales de lo normal. ¿Cuánto es normal?Algunas personas llaman a este comportamiento ninfomanía, en el caso de las mujeres, pero este término además de no aparecer en la literatura médica es impreciso. El significado popular se aplica a mujeres con un apetito sexual más grande de lo que se considera normal.
Pero en sexualidad ¿qué es normal o qué es lo que socialmente se considera normal? El doctor José Roberto Lizama, psiquiatra y especialista en sexualidad, dice que la sociedad a través de la historia ha reprimido el ímpetu sexual femenino y por eso la existencia de esos términos.
En otras palabras se califica como ninfómana a casi cualquier mujer que de forma manifiesta, disfruta de su sexualidad, aunque esto no implique trastorno alguno.
El deseo sexual de la mujer, asegura, depende de muchas circunstancias por lo que es difícil decir si una es hipersexual o nada más ha aprendido a disfrutar más de su cuerpo y del sexo.
La edad, la circunstancia e incluso la pareja pueden determinar el deseo sexual de la mujer, detalla el médico.
Una misma señora puede experimentar mayor libido con un hombre que acaba de conocer pero que la estimula, que con su propio esposo, ejemplifica Lizama.
Esto hace difícil definir qué, cuánto o cómo es lo normal en cuestión de deseo sexual.
Muchas personas consideran que sentir apetito sexual es una cosa exclusiva de los hombres, pero las mujeres también tienen sus propios mecanismos cerebrales y hormonales para sentir deseo.
“El deseo sexual no se puede valorar igual de individuo a individuo ni de género a género”, asegura el médico.
No obstante, sí existen condiciones especiales que califican a una mujer como hipersexual, un trastorno psicológico. La incapacidad de sentir un orgasmo puede generar en la persona una búsqueda incansable que la haga ser promiscua.
Asimismo, el exceso de testosterona en la mujer también puede generar un aumento de la libido. Y si hablamos en términos psiquiátricos algunos trastornos como el bipolar en fase maníaca o la esquizofrenia pueden generar una conducta fuera de lo normal en la sexualidad de la mujer, explica el doctor Lizama.
Algunos problemas de la personalidad también pueden manifestarse con un comportamiento inusual de la sexualidad.
En muy pocos casos se trata de una adicción al sexo, pero esta puede tener una base psicológica que debe ser tratada por un especialista.
Como en todas las adicciones se caracteriza porque el sexo se vuelve el centro de la vida, tanto que la persona deja de hacer sus actividades normales como trabajar o estudiar, para tener sexo o buscarlo.
En esta excesiva persecución el adicto puede ponerse en peligro o seguir conductas de riesgo que lo lleven a adquirir enfermedades de transmisión sexual.
En la pareja unas señales que pueden indicar hipersexualidad es someter al hombre a cosas que no quiere hacer o la impulsividad con la que busca el coito.
De igual forma, el doctor menciona como conducta sexual insana, cuando la mujer utiliza el sexo no como un fin sino como una forma de conseguir algo.
Así, la persona se puede ver involucrada en relaciones dañinas que solo se basan en sexo y no necesariamente porque lo disfrutan.
Si crees tener alguno de estos problemas consulta con un especialista, pero si lo tuyo solo es un gusto ¡no eres ninfómana!
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