miércoles, 30 de septiembre de 2009

ACERCA DE LA PREFERENCIA SEXUAL

Sin duda, esconder este asunto trae consecuencias negativas para la persona y la familia. Por ello, el Estado debería alentar un diálogo abierto, respetuoso, tolerante y moral sobre este tema. Lo contrario, significaría convertir a la escuela en un espacio para reprimir a quienes son diferentes.

El importante tema de la sexualidad es algo que ha preocupado al ser humano desde tiempos pretéritos. Desde las más antiguas obras literarias griegas y romanas —o anteriores a ellas— nos encontramos, de manera clara y convincente, con que el sexo forma parte inseparable de la condición y de la conducta de hombres y mujeres.

La homosexualidad, por ejemplo, fue aceptada en el mundo antiguo. Hubo una etapa posterior en la historia en que esto se rechazó por razones más que nada religiosas, que tenían que ver con el resguardo de la moral y las buenas costumbres. Entonces el homosexualismo —de varones y mujeres— fue muy mal visto y además combatido con un encono incomprensible, que llegó hasta la crueldad. El homosexual de ambos sexos alcanzó a extremos de ser proscrito por las sociedades de no hace muchas décadas.

Esto ha evolucionado en el mundo actual y hoy se puede hablar de libertad sexual. La persona, en estos tiempos, puede manifestar su preferencia sexual sin mayores inconvenientes y en sociedades avanzadas se permiten situaciones que aún en Bolivia serían difíciles de plantear y menos admitir. Un ejemplo es el matrimonio entre personas del mismo sexo. O la adopción de hijos en este tipo de uniones.

En Bolivia existe una amplia libertad sexual desde que la nación se encaminó por la senda democrática. Gracias al trabajo de organismos e instituciones se respeta más los derechos sexuales de las personas, pero aún falta mucho por hacer, debido a que también hay instituciones con actitudes retrógradas o intolerantes.

Es lo que ha acontecido con un alumno del colegio Bolivia IV, en La Paz, que ha sido seriamente discriminado por su homosexualidad, situación que, además, el adolescente habría hecho conocer a su maestra y luego a la directora de la unidad educativa. La discriminación con el estudiante ha llegado hasta su expulsión del colegio, lo que, naturalmente, ha provocado una serie de reclamos y demandas que ahora se ventilan.

Lo que argumenta la directora del colegio es que el alumno tomó la mano de su enamorado, en horario de clases, aunque lo haya hecho lejos del colegio, en el inicio de un torneo deportivo estudiantil. Y además dijo que en la citada unidad educativa existen otros alumnos que también serían homosexuales, a uno de los cuales se le estaría corrigiendo.

El muchacho gay, ahora expulsado, ha hecho pública su condición sexual, seguramente porque su familia lo apoyó; no lo escondió en el closet, como espera que ocurra la directora del establecimiento educativo.

La Constitución Política del Estado de Bolivia, que ha profundizado positivamente los avances en materia social y ciudadanía, rechaza y prohíbe la discriminación de las personas. Es una buena base para abordar la homosexualidad con el mayor tino. Por ello, se hace esperar el fallo que el Seduca debe tomar sobre la expulsión, al parecer injusta, del estudiante homosexual.

Sin duda, esconder este asunto trae consecuencias negativas para la persona como para la familia. Por ello, el Estado debería alentar un diálogo abierto, respetuoso, tolerante y moral sobre este tema. Lo contrario, significaría convertir a la escuela en un espacio para reprimir a quienes son diferentes.

No hay comentarios:

DALE CLIP A LA FOTO PARA INGRESAR A LA PAGINA

ESTE BLOG NO ES APTO PARA MENTES CERRADAS. NO ES APTO PARA CONSERVADORES.... ESTE ES UN BLOG QUE SURGE PARA MOSTRAR Y DAR A ENTENDER LA VIDA EN SUS MULTIPLES FACETAS…